Mousse de Fresa

Aún podemos encontrar fresas para hacer este fácil y delicioso Mousse, animaros!



500 g de fresas
3 claras de huevo
200 ml de nata
250 g de azúcar glas




Lavamos las fresas, las secamos con un paño y las trituramos, luego las  pasamos por un colador para quitarle las semillas.
Batimos la nata añadiéndole poco a poco el azúcar glas y las fresas.
Batimos las claras a punto de nieve y la añadimos a la mezcla anterior con movimientos envolventes para no bajar las claras.
Las repartimos en vasos o copas y metemos en la nevera, mejor de un día para otro.



Bizcocho de laban



Laban es la versión árabe del yogur, a medio camino entre la leche y el  yogur, es una bebida elaborada a base de leche fermentada que entra dentro del grupo de los alimentos probióticos, como el kéfir.
Un alimento tan antiguo como sano, muy arraigado en la cultura gastronómica de los países árabes, el origen de este producto surge de la dificultad que estos pueblos tenían para conservar la leche y la necesidad de compensar ciertas carencias de proteínas y mitigar los efectos de las altas temperaturas.
Proviene sobre todo de la cocina libanesa y siria que se ha extendido a todas aquellas naciones de influencia árabe y por consiguiente, a todos los países a los que han emigrado estos pueblos, expandiendo así  su saludable y beneficioso consumo.



300 g de harina de repostería
300 g de azúcar
300 g de laban
150 g de mantequilla a temperatura ambiente
4 huevos
1 sobre de levadura royal
1 cucharadita de esencia de vainilla
azúcar glas para espolvorear



Batimos los huevos con el azúcar hasta que la mezcla blanquee, añadimos la mantequilla a temperatura ambiente, la esencia de vainilla y el laban, seguimos batiendo hasta que nos quede una mezcla homogénea. 
Poco a poco incorporamos la harina tamizada con la levadura mezclándolo todo muy bien.
Untamos un molde con mantequilla, incorporamos la masa anterior y horneamos 170º unos 35-40 minutos o hasta que al introducir una brocheta, ésta salga limpia, dejamos enfriar y espolvoreamos con azúcar glas.



Tarta Mousse de Stracciatella




Para la Base:
2 huevos
60 g de azúcar
50 g de harina
20 g de cacao valor
Para la Mousse:
4 yogures de Stracciatella
400 ml de nata para montar
9 hojas de gelatina
60 g de azúcar
100 g de virutas de chocolate negro
Para la cobertura:
150 g de chocolate negro
100 g de nata
50 g de mantequilla



Antes de nada hacemos el bizcocho genovés de chocolate: mezclamos los huevos con el azúcar hasta que la mezcla blanquee, a continuación le añadimos la harina tamizada con el cacao, mezclamos bien y ponemos la mezcla en la base de un molde desmoldable. Horneamos unos 10-15 minutos a 130º. Dejamos enfriar y reservamos.
Hacemos la Mousse: Ponemos la gelatina a remojo en agua fría durante cinco minutos.
Calentamos 100 ml de nata, le añadimos la gelatina bien escurrida y removemos para que se disuelva bien. La dejamos enfriar pero sin que se llegue a solidificar.
Montamos el resto de la nata con el azúcar glas, le añadimos los yogures y la nata con la gelatina, mezclamos con movimientos envolventes. Añadimos las virutas de chocolate (o chocolate rallado). 
Echamos todo encima del bizcocho que tenemos reservado y metemos en la nevera por lo menos 3 ó 4 horas.
La cobertura: calentamos la nata con la mantequilla, le añadimos el chocolate troceado y removemos constantemente hasta que todo este bien disuelto, dejamos templar y la ponemos encima de la mousse.
Volvemos a introducir la tarta en la nevera hasta que se endurezca, mejor de un día para otro.
Desmoldamos y adornamos.



Mousse de Lima

Un postre riquísimo y muy refrescante, además nada pesado por lo que resulta ideal después de una buena comida y por si fuera poco facilísimo de hacer, te animas?



El zumo de 4 limas
1 bote de leche condensada de 370 g.
500 g de yogur griego



Forma tradicional:
Ponemos todos los ingredientes en un bol y los mezclamos con la batidora, dejamos reposar en la nevera, mejor de un día para otro.
Thermomix:
Ponemos todos los ingredientes en el vaso y programamos 30 segundos velocidad 5, dejamos reposar en la nevera, mejor de un día para otro.